El mágico mundo del Tarot
La Papisa del Tarot hace referencia a la Sacerdotisa de Apolo, la Pitonisa o Pitía de la Grecia clásica, y al ayudante que tenía a su servicio. Este acólito sería seguramente una especie de monaguillo especial que, en épocas posteriores o en Oráculos distintos al de Delfos, pasaría a la categoría de Sacerdote. Además de otras funciones, como la de provocar el éxtasis profético a la Sacerdotisa mediante la combustión de hierbas aromáticas, este vicario tenía como cometido principal el de traducir al consultante lo que la Pitía decía, puesto que, aunque el dios hablaba por boca de ella, su lenguaje resultaba ininteligible para un mortal común.
Antes de entrar en el templo de Delfos, el santuario más importante de todos los dedicados a Apolo, los consultantes, que siempre accedían al oráculo en un orden dictaminado al azar salvo que alguno de ellos tuviera prioridad sobre los otros, tenían que purificarse con agua sagrada, depositar una cantidad en metálico y sacrificar un cordero o una cabra. Tras esta preparación inicial eran conducidos hasta la Pitía que estaba oculta tras alguna cortina y ya en trance. Una vez allí, el Sacerdote recogía cada pregunta para transmitírsela a la Sacerdotisa y, luego, componía las respuestas formando una serie de claves o versos poéticos. Estas consultas tenían lugar únicamente una vez al mes, concretamente el el día 7, fecha consagrada a Apolo y que podría ser ahora la equivalente al domingo, el día del Señor, o al sunday inglés, día del Sol.
Comparados con los ritos cristianos de santiguarse con agua bendita antes de entrar al Templo, ofrecer limosnas en el cepillo de la iglesia, o celebrar el sacrificio del Cordero de Dios en la misa, aquéllos antiguos rituales resultan cuando menos curiosos, si no parejos a estos otros. Hasta la consulta a la Pitía o al Sacerdote, podría equipararse a una confesión, en la que se habla con la divinidad ayudado por un intermediario. En cualquier caso, El Papa, en su origen, como Sumo Sacerdote que es también, no constituye una figura exclusivamente cristiana, aunque sí puede representar una época de asentamiento de las religiones monoteístas y del cristianismo en especial. Aún así, antes de Cristo hubo muchos otros maestros, hebreos o no, muchos otros rabinos, muchos otros sacerdotes que se ocuparon de conservar, transmitir y salvaguardar la Tradición. Lo que Cristo hizo fue revolucionar esa Tradición y traer al mundo un Nuevo Orden de Pensamiento.
El Mago es el número uno en el Tarot de Marsella, es equilibrado y va, justo después, que El Loco y su universo desordenado. El número uno mantiene un equilibrio con las fuerzas que lo rodean, y buena muestra de ello es el símbolo de infinito de su sombrero que indica la mente lúcida y despejada de El Mago.
El Mago es capaz de dar nueva forma a la piedra, al metal, a la madera, a todo lo que encuentra a su alrededor, es la imagen perfecta del alquimista. Es capaz de moldear el barro, sabrá como atrapar el fuego. Es, además, de forjador, creador e inventor.
Despertando El Mago que lleva dentro, el hombre avanza hacia la cultura. Con el Mago se inicia el cultivo de la propia mente. El uno en la numeración del tarot es el punto de partida de algo lógico que nos espera. Puede ser la luz de una vela que se enciende una noche y empieza a iluminar nuestro camino. El Mago nunca camina desorientado. La razón ilumina sus pasos.
Mediante sus ojos y sus manos, las múltiples y brillantes ideas de El Mago atraviesan la materia de los objetos que tocan.
Realizando un paralelismo con la mitología griega, recordamos al primer hombre creado por Prometeo, divinidad que suele incluirse entre los siete Titanes. Ese primer hombre fue el más juicioso de todos y fue educada por la misma Atenea en la ciencia, en las matemáticas, la astronomía, la navegación, la medicina. La metalurgia y todo tipo de arte sutiles que el transmitió posteriormente a la humanidad.
Otras de las hazañas de Prometeo fue la de atrapar todos los males del mundo y encerrarlos en una vasija que Pandora destapó después. Otra leyenda dice que fue ella misma quien traía una caja que contenía todos los bienes del mundo. Lo cierto es que un día Pandora se dejó llevar por la curiosidad y abrió cuyo contenido se esparció por toda la tierra. La mitología nos habla del primer hombre, pero también de la primera mujer que es la cara peligrosa de la curiosidad que reside en todo ser humano.
No podemos pensar, pues, que El Loco está sólo ni totalmente desvalido ante la impasible mirada de la Naturaleza. No más que su propio lazarillo o que todas las criaturas que pisan la Tierra. No más que nuestro propio planeta errante -como cualquier otro- en la eterna danza circular del Universo. No más que las estrellas en torno a las que se mueve. Quizá El Loco no lo sea tanto y se haya dado perfecta cuenta de todo esto. Tal vez por eso camina apoyado, al fin y al cabo, en un bastón improvisado seguramente a partir de algún madero que encontró por el camino. Posteriormente veremos cómo el humilde garrote en el que El Loco se apoya y que constituye su única herramienta, va transformándose, no obstante, en varita mágica capaz de crear los útiles y armas de caza y guerra más inverosímiles, en cetro, en báculo, en espada ... Algo parecido le ocurrirá a su sombrero y a toda su persona en general.
A la par, su perro se convertirá en caballo, león, toro, águila, mono ... según sean las exigencias del momento vivido por el protagonista de nuestra historia que es el de la Historia del Hombre. Así, a pesar de que cada personaje del Tarot nos parezca distinto/a en cada caso, en el fondo es también el mismo/a. Ataviado/a como corresponda al papel que vaya a representar en cada instante, se nos mostrará como los distintos actores que hay dentro el alma humana, plural y única a la vez. Pero volvamos a El Loco. Asistido por ese cayado y por su fiel amigo, podrá marchar confiado por el mundo, libre de toda traba, para aprender de aquello que le salga al encuentro, disfrutarlo y dar rienda suelta a su curiosidad. Además, seguro que el pequeño hatillo que lleva sobre sus hombros, a la altura de su cabeza, aunque precario y posiblemente escaso, es suficiente para proveerle de todo lo que necesite en su viaje, si bien no sabemos valorar aún la cantidad ni la calidad de los materiales que contiene en su interior. Por otro lado, lo más fácil es que, El Loco, como cualquier vagabundo, viva al día y no precise llevar más alimento que el que vaya a consumir de inmediato.
De alguna forma sabe o intuye que toda vianda es perecedera y prefiere comer algo fresco, reciente, cada día. Todo lo demás constituye un exceso de peso, un estorbo, una atadura, un inútil lastre en su viaje. Estrafalario y excéntrico, pero acaso no tan loco, su reino , al igual que el de los niños y los cachorros, es el ele la propia vida y en él no existe nada que no sea digno de descubrirse ante su ángel. Pequeños-grandes artífices de un remoto pasado que da lugar al futuro, sólo El Loco y el niflo que anidan en cada uno de nosotros tienen la inocencia, rebeldía y genialidad necesarias para llevar a cabo determinadas proezas de forma espontánea y natural. Sólo ellos, como también los bufones, son capaces de decir descarnadas verdades sin ser premiados por ello ni tampoco castigados duramente. Sólo ellos, sin proponérselo siquiera, pueden hacer grandes descubrimientos permaneciendo o no en el anonimato, pues no es la gloria de la fama lo que les inspira sino su propia y amplia libertad de expresión. Y también como ellos, todos nosotros, sin poseer nada podemos ser dueños de todo. Aunque nunca acabemos de darnos cuenta ...
LA DIRECCION DE LA LINEA –HORIZONTAL, ASCENDENTE O DESCENDENTE, CONVEXA O CÓNCAVA, CURVADA, O IRREGUALR- SE REFIERE A LA DIRECCION O MOVIMIENTO DE LA LINEA ENTERA A TRAVÉS DE LA PÁGINA PUEDE REVELAR OPTIMISMO O PESIMISMO.
Si las líneas van rectas y paralelas, una inclinación hacia arriba o hacia abajo quizá revele como estaba colocado el papel. Siempre en grafología hay que buscar signos adicionales antes de sacar conclusiones. Las líneas horizontales rectas, paralelas a la parte superior e inferior de la página, pueden mostrar a una persona estable, o conformista, o frialdad emocional.
Las líneas ascendentes pueden mostrar optimismo. Si hay palabras sueltas que acaban hacia arriba, sugiere que se esfuerza por alcanzar algo, pero le falta voluntad para coseguirlo. Las líneas descendentes suelen mostrar pesimismo o depresión, o también mala salud. Si hay palabras sueltas que acaban claramente hacia abajo, quizá esté agotado o muy disgustado.
Si las líneas cóncavas bajan hacia la mitad y ascienden al final pueden mostrar a alguien que lucha contra la depresión. Las líneas convexas que ascienden hacia la mitad y luego vuelven a descender indican falta de fuerza o voluntad para mantener cualquier iniciativa.
Las líneas irregulares, que suben y bajan en toda su longitud, suelen indicar inestabilidad. O también intuición y creatividad. Si la slineas son claramente horizontales, ascendentes o descendentes, significa consistencia y fuera de voluntad. Si las palabras o las letras oscilan alrededor de la línea de la base, indican inestabilidad y falta de confianza en si mismo y falta de sinceridad; o una mente versátil.
El tarot y sus arcanos mayores pueden relacionar los trazos de sus dibujos con los trazos de la escritura.
SOÑAR CON PAJAROS SIMBOLIZA DESEO DE LIBERTAD, VUELO DE LA IMAGINACION Y ASCENSO A VERDADES ESPIRITUALES MÁS ELEVADAS. SI SE SUEÑA CON BANDADAS ES POSIBLE QUE SE TRATE DE PERTENENCIA A UN GRUPO O DESEO DE INTEGRARSE.
Algunas aves tienen un significado especial, pero, como en todos los casos, la interpretación se hace en función de la vida personal y en el contexto del sueño.
Un ave con un ala rota simboliza esperanzas truncadas. El albatros es una piedra al cuello, pero también fuerza para emprender un viaje difícil. Un pájaro enjaulado es bonito, pero está prisionero. Tal vez exista un aspecto de uno mismo que apreciamos mucho, pero que mantenemos inactivo. El gallito es una referencia sexual, además de vocinglero y orgulloso; sugiere que deseamos anunciar algo al mundo. La paloma simboliza la paz universal, la esperanza y el amor fiel. El águila representa fuerza y poder nobles, pero también es el ave de rapiña por excelencia, es necesario reconocer nuestra faceta depredadora, o la de otras personas. La gallina representa a un ser puntilloso y falto de inteligencia, tal vez se trate de una persona innecesariamente sobreprotectora. El pavo real es sinónimo de inmortalidad, pero con un componente de ostentación, por lo tanto, es conveniente reconocer la propia vanidad. El fénix renace de sus propias cenizas, representa un nuevo comienzo en la vida, y el pichon es mensajero. La gaviota se asocia con el mar, el océano de las emociones. El buitre indica la necesidad de deshacerse de episodios del pasado.La lechuza se asocia tradiconalmente con la sabiduría, aunque también puede significar astucia y duplicidad.
Las aves suelen simbolizar el deseo de huir y la aptitud para remontarse por encima de los problemas cotidianos.
En los arcanos mayores, las aves tambien tienen un gran protagonismo. Un tarot fiable es aquel en el que se tienen en cuenta todo este tipo de matices. Es lo que enriquece la predicción.